Soy una sombra que camina en el tiempo
devoro la esperanza como fruta madura
me abrazo a la distancia como hiedra a la piedra
le canto a la nostalgia como pájaro herido,
empapo con mi llanto la almohada de mis sueños
recorro con mis dedos tu sitio abandonado
dibujo con mis labios aquel beso no dado.
Tu recuerdo me trae olor a primavera
que enciende las pasiones hasta ahora dormidas
el verano madura la fruta prohibida
porque ya no soy tuya porque ya no eres mío,
porque en tu vida he sido como hojas de otoño
que al caer en el suelo hay muchos que las pisan,
sin embargo el invierno con sus hilos de plata
después de haber lavado mi tristeza callada
me regala esta tregua se la ofrezco a la vida
y retomo mis sueños de seguir escribiendo.
Maracaibo, 02 de mayo del 2010.
Emérita Mercado.

Este es un escrito demasiado triste y aunque bello en su forma no corresponde a la belleza de tu vida. Nadie merece que te compares con hojas que se pisan, JAMAS!
El otoño se lleva en el aire lo que la belleza engalanó pero embellece lo que toca aùn en su color.